UN FRASCO ICÓNICO
UNA INSPIRACIÓN REVOLUCIONARIA
Nacida de un encuentro alrededor de una jarra decantadora
La inspiración detrás de la botella de Champagne Tsarine nació en 1996, durante una cena en el restaurante «Le Chardonnay», en Reims, en la mesa n.º 15. Philippe Baijot, cautivado por las volutas de una antigua jarra decantadora, dibujó el boceto de la botella que encarnaría la elegancia moderna y atemporal, al tiempo que se liberaba de las convenciones.
UN ENCUENTRO BAJO EL SIGNO DE LA AUDACIA
De Champaña a Venecia
Philippe Baijot, decidido a dar vida a esta botella única, se enfrenta sin embargo a un gran reto: encontrar un proveedor capaz de producir este diseño atípico. Tras numerosas búsquedas infructuosas, su encuentro con un vidriero veneciano cambia las cosas. El artesano italiano, cautivado, se mostró dispuesto a apoyar este audaz proyecto y se ofreció a crear el molde, con una condición: convertirse en el proveedor exclusivo de Champagne Tsarine durante diez años.
UNA REFERENCIA IMPRESCINDIBLE
Un frasco magnético
Convertida en un auténtico icono, la botella de Champagne Tsarine cautiva y nunca deja indiferente. Se revela como una corola, encarnando el florecimiento y la gracia. Su esbelta silueta evoca una flor en pleno esplendor, símbolo de crecimiento y armonía. Las curvas fluidas y delicadas transmiten movimiento y energía, capturando el dinamismo de Champagne Tsarine, siempre en sintonía con su tiempo.



